El compromiso de economía circular y sostenibilidad del Grupo Murúa, nos lleva a dar una nueva oportunidad a las barricas usadas, ya que, tras años de criar grandes vinos, pueden volver a aportar aromas a los destilados.
La calidad es nuestra prioridad. Cada barrica de roble usada es sometida a un meticuloso proceso de desinfección, y verificada en laboratorios de confianza. Con opción a azueladado interno y tostado de la barrica según desee el cliente.
Las barricas AurumOak son una opción confiable y sostenible.
Gracias al lijado interior de las barricas, azuelado, eliminamos los tartáricos de sus paredes permitiendo alargar la vida útil de cada barrica. La barrica nunca aportará como una barrica nueva, pero permite que los destilados maduren dentro de la barrica en unas condiciones óptimas.
Según la necesidad del cliente, y siempre bajo pedido, realizamos un tostado CHAR. El fuego consigue caramelizar los azúcares de la madera, para dar al destilado una complejidad única. El control del equilibrio entre tiempo, temperatura y técnica de tostado genera una experiencia diferente en cada tipo de barrica.
Proceso de recuperación y tostado.
Las barricas envinadas en Porto para la crianza del whisky es una práctica que tiene sus orígenes en el siglo XIX y procede de la tradición escocesa.
Las barricas tras haber sido envinadas en vino de Oporto, gracias a los azúcares residuales que quedan en el interior de las barricas tras la fermentación del vino, aportan al whisky dulzura y equilibrio porque suavizan las notas más picantes o ahumadas del whiskey.
Existen diferentes Portos: El Porto Tawny tienden a aportar complejidad y elegancia, con notas de frutos secos y especias, mientras que el Porto Ruby ofrece más dulzura frutal y vibrante, con sabores más frescos y jugosos. La elección entre una u otra dependerá de la preferencia del productor de whisky y del perfil de sabor deseado para la expresión final de la bebida.
Hoy en día, la crianza en barricas envinadas en Porto es una práctica común en la industria del whisky escocés y ha sido adoptada por destilerías de todo el mundo.
Además de la sostenibilidad, es fundamental resaltar los beneficios directos para el cliente al elegir nuestras barricas usadas:
La vida útil de una barrica usada reacondicionada depende de su estado inicial y del tratamiento recibido, pero gracias al proceso de lijado interno, azuelado y, si se desea, tostado, puede ofrecer una segunda etapa de entre 2 y 4 usos adicionales en destilación. Aunque nunca aportará como una barrica nueva, su estructura sigue activa y puede transmitir matices únicos durante varios ciclos, especialmente cuando se utiliza en procesos de maduración de corta a media duración.
Las barricas usadas ex-vino son especialmente valoradas para whiskey, ron y tequila, ya que aportan complejidad, suavidad y matices aromáticos difíciles de replicar en barricas nuevas. Su versatilidad también las hace aptas para otros destilados artesanales que buscan diferenciarse en perfil sensorial.
Una barrica nueva ofrece una mayor carga tánica y compuestos volátiles propios del roble virgen, lo que da un impacto más intenso en el producto. En cambio, una barrica usada restaurada ha pasado por una primera vida útil (habitualmente en vino) y, tras ser reacondicionada, proporciona un aporte más suave, redondeado y complejo, con notas integradas que enriquecen el destilado sin dominarlo.
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2026 © Tonelería Murúa, S.L.U.
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